Godzilla (2014): Entre el bien y el mal…tirando por lo segundo

Godzilla: su imagen es tan conocida como la de Superman o la de Mazinger Z, pero muy pocos saben sobre él.

Vamos a remediarlo dedicándole unas líneas y analizando una de sus últimas apariciones dentro de la gran pantalla.
Godzilla nació en los años 50, convirtiéndose en la estrella de un film que supo condensar los miedos más latentes del Japón de aquel momento. Se trataba de un monstruo prehistórico que había despertado a consecuencia de la radiación. De las bombas nucleares.

GODZILLA: Origen.

Supongo que no hace falta detallar en exceso los tristes sucesos que se dieron en 1945, tanto en Hiroshima como en Nagasaki, y en cómo influyeron a nivel social sobre la población nipona. Godzilla se convirtió en la representación de esa fuerza, de ese mal mayor, irracional e imparable, que inclusive hoy en día sigue marcando a la sociedad que lo padeció.

Al igual que Superman representó durante mucho tiempo el papel de dios (un ser todopoderoso al que poder pedir ayuda, y que vela por la humanidad), Godzilla se encargó de darle forma a la destrucción, para poder luchar contra ella. Son necesidades muy primitivas (tanto como los Totems) pero necesarias: ponerle cara a las cosas nos hace sentir más seguros, y en el caso de la radiación (un enemigo invisible) la necesidad era aun mayor.

Pensad, y es difícil hacerse a la idea, que tan solo el 15 o el 20% de las víctimas de esas bombas murieron por la explosión en sí misma, y que el resto fue victima de los envenenamientos por radiación, por leucemia y por variantes de la misma…y que aun hoy en día sigue muriendo gente a consecuencia de esos dos ataques.

En nuestros tiempos, hasta un niño recibe información sobre la radiación y sobre sus efectos, pero en aquellos momentos resultó incomprensible para muchos habitantes: Era un miedo irracional, porque convivían con un enemigo al que no podían ver…y necesitaba un rostro para ser aceptado y combatido. En ese primer film donde se dio a conocer, se encargó de representar a esa fuerza del mal, dándoles a los japoneses la oportunidad de vencerlo. Y lo derrotaron.

Esa película, dejando a un lado al personaje principal, simbolizó la esperanza de un pueblo en la lucha contra un mal de su tiempo, y ayudó a sus ciudadanos a sobrellevar mejor esa reciente tragedia. Nosotros nunca podremos entender plenamente su significado y trascendencia, y nos quedamos con su impresión visual y con el peligro que transporta, pero nos resulta imposible ver ese triunfo que representa el monstruo en sí mismo, porque no hemos necesitado vencerle jamás.

A contracorriente, y es lo más destacable de su figura, Godzilla nunca ha despertado el odio en su tierra, y hasta se ha terminado por convertir en una especie de dios profano al que rezar. Es un héroe y no un villano…

Le aman, porque en realidad representó al bien venciendo sobre el mal. Ese cariño hizo que más tarde se cambiasen las tornas, ya que el titánico monstruo terminó por transformarse en el salvador de la humanidad, protagonizando un sin fin de luchas contra enemigos más prototípicos, aunque de su misma escala y peligrosidad.

¿Os imagináis a los fans de Superman llevando camisetas de Lex Luthor y convirtiéndole en el protagonista… aun después de haber intentado acabar con el mundo en innumerables ocasiones? ¿no? Es normal.

Por finalizar con la idea de explicar un poco quién es Godzilla y lo que representa, me gustaría incidir en un punto que la sociedad japonesa no ha tenido en cuenta: El final de la película de 1954 (la primera) terminaba haciendo alusión al peligro de la radiación, y dejaba un mensaje sencillo de entender: “Si seguimos realizando pruebas nucleares, podríamos despertar a otro Godzilla”…por desgracia, lo consiguieron despertar.

EL DESPERTAR DE LA BESTIA

Godzilla (2104): Tras el intento fallido por parte de Roland Emmerich, se decidió (muchos años más tarde) darle otra oportunidad al rey de los monstruos.

Esta vez nos decían intentar ser más fieles al concepto original, tanto de la criatura como de sus intereses. Es mucho más cercana, qué duda cabe, pero falla estrepitosamente por un error de bulto: Godzilla no es el personaje principal. Suena raro (de hecho es algo muy raro) pero es así. El protagonista de la película es un joven soldado que se las apaña para estar siempre en el momento oportuno donde ocurren los hechos. Durante 15 años, que se dice pronto, el pavo está ahí.

Ocurre un desastre y él lo vive en primera persona, perdiendo a su madre. Se repite el suceso 15 años después y vuelve al mismo lugar, justo cuando empieza a repetirse…se desencadena la bestia y se encuentra a pocos metros del suceso. Lo persigue por distintas islas y países y logra, durante todo el metraje, estar siempre a escasos centímetros de los sucesos importantes.

Hasta podemos ver un momento en el que se desenfoca a Godzilla (cuando se lanza en paracaídas) para verle bien a él. Es terrible que quieras ver al protagonista absoluto (la película se titula GODZILLA) y que en apenas 2 horas le muestren unos 15 minutos…Es más, cuando llevaba vista 1 hora y 35 minutos, todavía no le había visto en detalle, y “al otro monstruo” casi que tampoco.

No hacía falta el papel del militar, ni los sucesos que vive su familia, ni tampoco la estúpida intervención de su padre (más listo que los tipos que llevan 15 años estudiando a la bestia in situ…). Es como que se ha escrito una historia de fondo (aunque acaba siendo la que más peso tiene) para darle conexión a los viajes de las criaturas. Y queda como el culo.

Por otro lado, un metraje de 120 minutazos en el que lo importante se condensa en apenas los 20 finales es un fracaso total. Por si no fuese suficiente, cuando vemos a las criaturas es de noche, hay cortinas de humo y de polvo y casi no se muestra como luchan entre ellas. Lo habitual, en las escenas diurnas, es ver parte de las mismas, o contemplar la destrucción que provocan, sin ver como lo hacen…
No tiene sentido, de verdad, y no entiendo cómo se puede crear una película de Godzilla donde casi no aparece y prácticamente no interactua. Joder, esto no es Alien, y es válido que durante los 30 primeros minutos mantengas la expectación por ver al monstruo, pero demorarlo hasta pasada la primera hora y media es de locos.

O no había presupuesto para hacer la película que querían, o no han visto suficientes películas del dios de la destrucción.

Siendo sincero, es un metraje que entretiene, que está muy bien rodado y que muestra algunos momentos muy buenos (pocos, la verdad), además de mostrar al verdadero Godzilla, y no a la iguana mutante del primer film de Emmerich. Pero su falta imperdonable es la ya comentada: lo mejor apenas se deja ver…

Se nota realmente que le han puesto mucho más cariño al personaje original, pero meterlo en un film que parece jugar a pretender cierto realismo, o dejarlo casi fuera del mismo, acaba en tragedia. No es una buena película, pero tampoco es un mal divertimiento.
No quiero realizar una comparación entre ambas, pero Pacific Rim es un buen ejemplo de lo que uno quiere ver cuando le proponen luchas entre seres gigantescos: Destrucción, poder, caos…algo que en Godzilla es secundario.

Es como hacer un Star Wars sin naves (o que aparezcan durante 5 minutos…) o un El exorcista en el que la niña solo se deja ver al final de la película: un fraude. Un fraude que puede ser entretenido, que puede distraer, pero que no deja de ser una tomadura de pelo.
Sin dudarlo ni un instante: Antes de esta, haceros con Pacific Rim (eso sí que es espectáculo del bueno, y sin pretensiones por resultar realista).

Algo por lo que merece la pena ser vista: Por poco que aparezca, el monstruo luce mejor que nunca, y mola verlo con una realización tan currada…aunque se tire más tiempo rugiendo que luchando.

¿Qué opinas?