CRÍTICA | Ghost in the shell: El Alma de la máquina (2017, Rupert Sanders

Ghost in the shell: El Alma de la máquina. Por lo menos se ha intentado.

El 31 de marzo llegaba a las pantallas de nuestros cines la nueva adaptación del manga de Mashamune Shirow: Ghost in the shell. Scarlett Johansson, en el papel de la Major Kusanagui, se pone a las órdenes de Rupert Sanders para adaptar la versión que hiciera Mamoru Oshii, en 1995. Mucho se ha hablado de esta película desde que se desvelara, en primer lugar, el papel protagonista y, posteriormente, el trailer final.

La máquina con alma.

Ghost in the shell (2017, Rupert Sanders) cuenta la historia de “Major”, una mujer convertida en cyborg cuya esencia de lo que fuera reside en su cerebro insertado en un cuerpo cibernético. Se encarga de llevar la Sección 9, un equipo de las fuerzas especial dedicado a combatir extremistas y terroristas. Ahora deberá hacer frente a una amenaza cuyo objetivo se centra en la destrucción de todo lo que tenga que ver con los avances tecnológicos en humanos que provee la mega corporación Hanka Robotic.

Ghost in the Shell es un manga creado por Masamune Shirow, publicado en mayo de 1989 en la revista Young Magazine. Un mundo donde la cibernetización ha ido en aumento los crímenes está bajo la protección de la Sección 9 que en cada capítulo se presenta resolviendo algún caso.

 

¿Scarlett Kusanagi? o ¿Motoko Johansson?

De primeras habría que pensar si Hollywood (siendo la Mega Corporación del cine) sabe adaptar cualquier tipo de historia que proviene de más allá de su concepto de guión cinematográfico. Pero lo que si queda claro es que necesita  “blanquear” los rostros en sus producciones. Con esto saltó el primer “pero” a la nueva adaptación del manga de Mashamune Shirow, llevado a las pantallas por Mamoru Oshii. ¿¿¡La Scarlett haciendo de la teniente Kusanagi!??

Bien es cierto que de primeras el aficionado no aceptaba a Johansson liderando la Sección 9, también es verdad que partimos de la base de que Rupert Sanders no lo tenía fácil a la hora de adaptar un anime cómo Ghost in the shell, con gran carga filosófica y moral, a la cultura occidental .

Pero un buen día salta por los aires el Trailer de esta nueva adaptación, en ese momento la sociedad fan se divide en 2 bandos: “Si me cuadra” y “ni de coña” y lo único que podíamos hacer (además de batallar con nuestros amiguetes sobre si Johansson era o no el mejor rostro para la teniente Kusanagi) era esperar a que llegara el día de poder ver en gran formato la historia que llevaba (casi) rozando el mito en animación cyberpunk desde 1995, gracias a la adaptación de Mamoru Oshii.

En cualquier caso, es justo decir que el trabajo de Scarlett Johansson es muy aceptable. Quizá no llega a conseguir la frialdad que demostrara, en el anime, la teniente Kusanagi pero es de merecido reconocimiento el hecho de que, tras todo lo hablado, quizá si es un papel que ha sabido jugar muy bien la actriz estadounidense.

¿Remake? ¿Blockbuster? ufff …

A la hora de ver Ghost in the shell (2017, Rupert Sanders) hay que plantearse 2 cuestiones (bueno realmente muchas más pero sino esta crítica sería infinita).

No podemos hablar de un remake. Porque en esta nueva adaptación aparecen apuntes de otros productos de la franquicia Ghost in the shell. Es decir, se toman de aquí y de allá, cogen un poquito de Ghost in the shell: Stand Alone Complex y lo introducen con escenas legendarias de Ghost in the shell de Mamoru Oshii […] Podríamos hablar de un acertado blockbuster. Porque da al espectador un producto mascado y acorde a lo que predomina en todo patrón hollywoodiense. Véase: Historia de amor, thriller policíaco, CGI a cholón, acción y todo apunte llevado a la enésima potencia para explicar cada personaje y cada resultado de cada minuto de cada película. Sabemos a dónde queremos llegar, ¿No?

Hay que ser justos con el desarrollo de la película y decir que hay ciertas escenas que están llevadas desde, el Anime, de forma genial. Usando los mismos planos y las mismas secuencias. Por lo cuál no es difícil pensar que se ha procurado tratar esta adaptación con el mayor cariño posible, pese a distanciarse de la historia ya conocida por el aficionado.

 

Ser o no ser: Esa es la movida, querido Batou.

Siendo sinceros Ghost in the shell (2017, Rupert Sanders) no es una película que merecedora de ser ignorada. Al fin y al cabo si vamos a verla es porque la obra de Mashamune Shirow (y más aún la adaptación anime de Mamoru Oshii) ha sentado cátedra en el género Cyberpunk. Por lo que si es cierto que, manteniendo un estímulo de constantes vitales neutro, intentando no hacer comparativa con el legado de Shirow/Oshii, es una película de género con una vistosidad apabullante. Acción trepidante y un guión fácil de diferir; pero si eres un fan tremebundo de la teniente Kusanagi si va a ser recomendable que te lleves una pelotita de goma para apretar cada cierto tiempo o que procures no ponerte muy cómodo en la butaca, no vaya a ser que desconectes de la matriz y despiertes en los títulos de crédito.

Ahora que menciono esto de los títulos de crédito, me despido con una reflexión: ¿Por qué narices nunca (o pocas veces) dejan ver al final de los créditos quienes son los actores de doblaje? En fin, eso ya es otra historia, puesto que “la red es vasta e infinita, querido Batou”

 

Nota: En el último programa de Error de Coordenadas (del jueves 30/03/2017), hablamos de Ghost in the shell y otras obras (BladeRunner, Matrix) en un programa dedicado al género Cyberpunk; aprovechando éste estreno.

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