Jane Eyre, de Charlotte Brönte

La novela inglesa clásica se caracteriza por esa sobriedad en sus tramas, la ligera neblina que envuelve a la historia y sus personajes.

 

A mí me encanta.

Esta en concreto, fue publicada bajo seudónimo en 1847 y ya entonces, consiguió alcanzar gran popularidad, siendo hoy en día un pedazo de clásico.

La historia nos la cuenta la propia Jane, que vive bajo tutela de su tía, la señora Reed, quien debería criarla como si fuese su hija en Gateshead Hall… sin embargo la niña crece siendo humillada y maltratada.

Más tarde es enviada a Lowood, una institución financiada para criar y educar a huérfanas, donde crecen pasando hambre y frío, conviertiéndose en mujeres “pacientes y abnegadas”, como allí se dicta. Jane pasa en Lowood gran parte de su vida, siendo alumna durante seis años y quedándose dos más, esta vez como maestra. Cuando no queda en el lugar nada que la ate al mismo, Jane decide anunciarse como institutriz privada, yendo a parar a Thornfield, donde se hará cargo de la educación de la pequeña Adèle.

La mansión, que pertenece al rancio y directo señor Rochester –al que conoce de manera atropellada, pero no menos curiosa-, es enorme y lóbrega e incluso llega a ocurrir algún suceso sobrenatural que Jane vive en primera persona.
Pese a que él es bastante tosco con ella, ¡sorpresa!, se enamora de su patrón… y aquí aparece la tercera en discordia, la señorita Blanche Ingram, una noble adinerada que se promete con Rochester.

 

Así, tenemos una historia de tintes clásicos, con un triángulo amoroso por medio y apariciones de fantasmas (junto con otros que no lo son tanto) realmente interesantes, dejándonos escenas que no tienen desperdicio alguno.

En medio del dramón, aparece el cochero de Gateshead Hall para informar a Jane de la muerte de un familiar, y de paso comunicar que su tía quiere verla, pues se encuentra muy enferma. Aún recordando lo mala que fue con ella en su niñez (¿o no?), la dócil institutriz vuelve a sus orígenes, sólo hasta la muerte de la señora Reed, que sigue siendo igual de engreída y sin embargo, sorprende a la chica contándole su drama familiar. 

Ojo, he de decir que lo que comento hasta aquí, es sólo una tercera parte de la trama de la novela, que en general transcurre de manera pausada, sin ser densa (salvo en un par de pasajes), haciendo al lector sumergirse poco a poco en la historia y dejando que camine por cada uno de los parajes descritos.

Personajes carismáticos, cada uno a su manera, nos acompañan a lo largo de nuestro paseo por tierras nubladas y frías… sin embargo la protagonista me parece realmente falta de carácter, pues todo el que tiene de niña, se queda escondido cuando se convierte en una mujer adulta (o quizá me esperaba otra cosa, tras recomendaciones y un listón bastante alto), aunque teniendo en cuenta la época, los estereotipos y demás, supongo que es de entender.
Igualmente, no puedo más que recomendar este clásico con mayúsculas.

Cuenta con varias adaptaciones cinematográficas (años 1918, 1921, 1934, 1944, 1970, 1996, 1997, 2011) e incluso miniseries (tres, nada menos) para la BBC.

Título: Jane Eyre
Autor: Charlotte Brönte
Título original: Jane Eyre
Editorial: Alianza, 2006
Encuadernación: Tapa blanda

ISBN: 9788420666419

Páginas: 656

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